¿Cómo se llega a un diagnóstico certero?
Ante la sospecha de una infección, realizamos análisis clínicos exhaustivos para distinguir entre diversos patógenos. Es crucial diferenciar si estamos ante infecciones bacterianas que requieren el uso de antibióticos, o si el cuadro clínico presenta características similares a infecciones virales. Este rigor diagnóstico es vital para evitar el uso innecesario de medicamentos y asegurar que el seguimiento a infecciones sea adecuado, previniendo así daños a largo plazo en la salud del menor.

