¿Cómo distinguir el origen de la afección faríngea?
La mayoría de los cuadros corresponden a infecciones virales que se autolimitan con medidas de soporte. Sin embargo, cuando se trata de infecciones bacterianas, la intervención con antibióticos debe ser precisa y justificada. La distinción clínica se apoya en la exploración física y, en casos específicos, en pruebas de detección rápida. Es un error común intentar tratar toda sintomatología de la misma manera; la prevención de complicaciones futuras comienza con un diagnóstico diferencial correcto por parte de un subespecialista.

